Penúltima sesión del semestre. En esta ocasión trabahamos un poco la dinámica del mapa. Sobre esa parte me gustaría hacer dos reflexiones principales. La primera es nuevamente sobre cambiar paradigmas. A veces, es muy fácil permanecer en el área cómoda, seguir siendo parte del sistema que sutilmente nos mantiene sometidos; sin embargo, es necesario proponer nuevos modelos (a veces, tan simples como un mapa más adecuado, a veces será un cambio mucho más impactante), intentar destruir esas losas que nos retrasan para construir soluciones hacia un mundo mejor. Eso deberíamos de hacer desde el compromiso social y como parte de nuestra responsabilidad ciudadana.
El segundo punto es un poco relacionando los ejemplos de mapas hechos por niños alrededor del mundo con el caso del banco de alimentos en Nepal (si no mal recuerdo, era Nepal). Hay que respetar la cosmovisión que tienen otras personas del mundo. En ocasiones queremos "ayudar" a otras personas, pero siempre respetando nuestro concepto de ayuda y sin considerar a los ayudados. Eso es un tanto equivocado, pues al hacer eso, estamos ignorando usos y costumbres de personas que pertenecen a realidades que pueden diferir demasiado de las nuestras. Quizá sea esta la razón del fracaso de varios proyectos de responsabilidad social, pues los ayudadores buscan satisfacer necesidades que no necesitan ser satisfechas, mientras los ayudados requieren satisfacer necesidades que no son satisfechas. Es por eso que la comunicación y el darse cuenta de la realidad en una problemática es vital para conocer, entender y atacar el problema o problemas de una forma rápida y efectiva.